Todos conocemos la Riccia, es usada por multitud de aficionados con diversos fines. Es usada como medio de puestas para la crianza de algunos peces, como resguardo para los alevines, y como no, de adorno, creando espectacuares paisajes.
Paisajisticamente hablando, la Riccia, fue introducida por Takashi Amano, como un elemento decorativo de gran valor visual, como elemento de sus paisajes.
Todos hemos observado maravillados los paisajes a base de riccia del señor Amano, pero, al menos yo, nunca había visto la riccia en su estado natural, creciendo en ríos y arroyos.
Estas fotografías, pertenecen al paraje de Melilla en Uruguay.
Podemos observar claramente como crece alrrededor de la corriente, resguardada en las orillas sobre troncos y roca. Sin duda un paisaje similar a este, fue el que debió inspirar a Amano.
Aquí, un detalle de esta Riccia "salvaje".

Otro detalle de su crecimiento, semisumergido por la corriente de agua.
En esta última foto podemos apreciar la densidad con la que crece en este arroyo. Podemos apreciar la parte no iluminada de color marrón y prácticamente muerta, en contraste con la perte viva de color verde intenso.
Espero que estas fotografías, sirvan de inspiración para crear estupendo paisajes, y nos ayude a entender aún más a esta misteriosa y primitiva hepática tan comun en nuestros acuarios.
Fotografía: Sebastián Barilari |